Relato ilustrativo Proyectos y negocios Propósito
El proyecto que casi la apaga
Mariana convirtió su pasión en negocio y, sin darse cuenta, dejó de escucharse. Un relato sobre construir algo propio sin perderte en el camino.
Las personas y situaciones de este relato son ficticias.
Mariana siempre soñó con tener su propio taller de cerámica. Cuando por fin lo abrió, los primeros meses fueron una fiesta: pedidos, clases llenas e ideas nuevas cada semana.
Un año después, el taller seguía creciendo, pero ella ya no lo disfrutaba. Trabajaba de lunes a domingo, respondía mensajes de clientes a medianoche y hacía tiempo que no se sentaba a crear algo solo porque sí. El proyecto que la había encendido estaba a punto de apagarla.
Una pregunta a tiempo
Una tarde le contó todo a Elena, una emprendedora con más camino recorrido. Esperaba consejos sobre precios o sobre cómo contratar ayuda. Elena solo le hizo una pregunta: «Si pudieras diseñar tu semana desde cero, ¿qué dejarías igual?».
Mariana tardó en responder. Se dio cuenta de que quería conservar las clases y el tiempo de crear, y de que lo que la desgastaba era intentar hacerlo todo ella misma.
Rediseñar, no renunciar
No cerró el taller: lo rediseñó. Fijó horarios de atención, delegó los envíos y apartó una mañana a la semana para crear sin pendientes. Algunos meses vendió menos, pero volvió a disfrutar lo que hacía.
Lo que vino después
Hoy, cuando alguien llega al taller con la ilusión de emprender, Mariana le hace la misma pregunta que un día le hicieron a ella. Lo que recibió de Elena sigue circulando.
Aprendizajes principales
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Un proyecto que te agota también se puede rediseñar.
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Una buena pregunta a veces vale más que un consejo rápido.
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Lo que aprendes construyendo puede abrirle camino a alguien más.
Quién la escribe
Escribe
Yair Alí
Impulsor y primera voz de Entre Magos
Ingeniero, empresario y maestro de yoga. Impulsa Entre Magos para que lo que una persona aprende pueda abrirle camino a otras.
Conoce a Yair