Reflexión Conciencia y espiritualidad Crecimiento personal
Detenerte también es avanzar
Vivimos con prisa y confundimos movimiento con avance. Una reflexión sobre la pausa como parte del camino, no como su interrupción.
Vivimos con prisa. Llenamos la agenda, respondemos mensajes mientras comemos y medimos el día por la cantidad de cosas que hicimos. Sin darnos cuenta, confundimos movimiento con avance.
En la práctica del yoga hay momentos que mucha gente quiere saltarse: la pausa entre una postura y otra, o el descanso final. Parece que no pasa nada. Sin embargo, es ahí donde el cuerpo integra lo que acaba de hacer. Sin pausa, la práctica se vuelve solo esfuerzo.
La pausa no es rendirse
Detenerte no significa abandonar lo que quieres. Significa darte espacio para mirar con claridad: ¿hacia dónde voy?, ¿esto sigue teniendo sentido?, ¿lo estoy haciendo de la manera en que quiero vivir?
Muchas decisiones que después cuesta deshacer se toman con prisa. Una pausa a tiempo te devuelve algo muy valioso: la capacidad de elegir en lugar de solo reaccionar.
Pequeñas pausas, todos los días
No hace falta irte un mes a la montaña. Puedes empezar con algo pequeño:
- Respirar tres veces antes de contestar un mensaje difícil.
- Comer sin pantallas al menos una vez al día.
- Terminar la jornada escribiendo una sola línea: qué aprendí hoy.
Si quieres una guía concreta, prueba una pausa de tres minutos.
A veces, el paso más importante es el que decides no dar todavía.
Aprendizajes principales
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Una pausa a tiempo evita decisiones que después cuesta deshacer.
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Detenerte te devuelve la capacidad de elegir en lugar de solo reaccionar.
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Descansar también es parte del trabajo.
Quién la escribe
Escribe
Yair Alí
Impulsor y primera voz de Entre Magos
Ingeniero, empresario y maestro de yoga. Impulsa Entre Magos para que lo que una persona aprende pueda abrirle camino a otras.
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